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La Capucha del Mirar, por Misael Ruiz, en Mecanismos, Mallorca, enero de 2023

M E C A N I S M O S

poemas traducciones ensayos entrevistas reseñas

En la capucha del mirar

Thomaz Albornoz Neves

La poesía de Thomaz Albornoz es, a lo largo de los años, interiorista y exteriorista. El poeta combina con maestría el uso de la función connotativa del lenguaje y logra dar cuenta de una profunda percepción de la naturaleza íntima de los objetos, de las acciones humanas y de sí mismo, de ese yo lírico intransferible y reconocible. Por otro lado, el mundo poético de Albornoz está notoriamente vinculado a la realidad que todos vemos y palpamos, emplea la función denotativa del lenguaje para que el referente siempre se perciba concreto y claro, reconocible pero transformado por el acto de creación.

Su obra poética de más de tres décadas de constante trabajo muestra a Thomaz Albornoz Neves como uno de los autores más importantes del Brasil contemporáneo. La suya es una propuesta sólida y comunicativa, es un poeta pleno que explora e interroga el misterio en una ceremonia pletórica de luz y palabra.

Rafael Courtoisie 

 

Publicamos a continuación una selección de poemas del libro –inédito en español– No Capuz do Olhar (2018) de Thomaz Albornoz Nevesen versión del propio autor en colaboración con Misael Ruiz; salvo el poema 4, traducido por Rafael Courtoisie. Los poemas originales en portugués aparecen al final de la entrada.

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28  

Los Moros, 1998

I

La mañana va ligera

El mate a la luz de las brasas en la cocina

el viento entre las hojas de los eucaliptos

y las ramas secas que caen sobre el tejado de hojalata

De tanto en tanto, en la chapa ardiendo de la estufa de leña

se evapora la gota que cae del morro de la tetera

Desde la veranda, el peón dice algo

sobre encalar los árboles del parque y luchar contra las hormigas

Pedro Leoncio entra corriendo y pregunta por el veterinario

porque la potra de Raúl está atascada donde los Pinos

Cuatro llamadas de teléfono y todas devuelven el mismo diagnóstico

No se hacen cesáreas al aire libre

Mueren de peritonitis

En los prismáticos, Raúl trae la yegua por el ronzal

Dos patas del potrillo muerto cuelgan por fuera

«Mala suerte»

Tenemos que intentar darle la vuelta al cuello y liberar los hombros

enderezar la cabeza estrangulada por las contracciones

O empujar las patas de nuevo hacia dentro

girar el potrillo hasta alcanzar el hocico

y tirar de las fosas nasales

En el corral, Raúl Falcao manea la potra

Le dobla la rodilla con delicadeza y la acuesta de lado

Después forcejea, con el brazo entero dentro, en vano

Sujeta una de las patas del potrillo con un lazo

y pide a Secundino Cardozo que tire de él con el caballo

Cardoso ata el lazo a la anilla del basto 

Monta y espolea. Tirón seco. Nada.

Se apea y con un cuchillo de campo amputa la articulación

Intenta girar el tocón del hueso unos centímetros

La potra gateada se entrega a los brazos del hombre

Raúl consigue agarrar el mentón del potrillo

en el instante en el que una contracción expulsa primero medio metro

luego un metro, del intestino hacia fuera

«Se fue a la mierda», dice Raúl

con un pedazo de lengua entre los dedos

«A la mierda se fue», responde Secundino Cardozo

Raúl Falcao suelta el botón de la manea

y lleva su potra al paso, al potrero de la tropilla

las tripas golpean los jarretes

y un pequeño casco apunta hacia arriba

Me oigo preguntar si va a enviarla al campo así

para que muera de septicemia de aquí a tres días

«Y yo no me animo a matarla, don Tomás»

 

II

El primer disparo del 38 fue junto a la oreja izquierda

una pulgada hacia abajo

Ella sacude la cabeza como para ahuyentar un moscardón

y sangra por la nariz

No se cae. Es mediodía

El cobertizo parece en ruinas bajo el sol a plomo

Solo las dos viejas yeguas moras, compañeras de potrero

con las que Raúl trajo al paso la potra desde los Pinos

una a cada lado, huelen el feto y la placenta,

parecen vivas en este momento

La segunda bala dio en el cuello

y la tercera, por rabia de dios y del reino de dios, en medio de la frente

Los tres animales se alejan caminando

¿Balas viejas? ¿Es inmortal la gateada?

Me recuerda esa pelea en el recreo

en la que el niño sonreía sin sentir nada por mucho que le pegara

Una culebra verde sale de los bambúes y se aleja

«Yo alma de indio, yo sin miedo a serpiente

porque yo corazón puro»

El campo quieto, como si alguien hubiera pecado

Caminamos detrás de las yeguas por el parque

la procesión silenciosa desde el bosque de bambúes hasta los eucaliptos

el rastro de sangre hasta la valla de la huerta

Zumbido de disparo en el oído

El viento que sacude el follaje de los eucaliptos

trae terreros de candomblé y hechizos

Tres disparos más. Por fin cae, respira

Barril vacío, aire de pólvora en el porche

La piel del brazo se estira reseca

de la placenta y la piel de potro podrido

Nadie se arrepiente del sacrificio

de las ovejas semanales que alimentan el rancho

Cordero de Dios y los pecados del mundo

Pero el caballo es sagrado para el hombre de campo

más incluso, quizás, que otro hombre de campo

Quien viene de Río de Janeiro a Río Negro

de aquella vida a esta, conmovido en ambas

pasa fácilmente por alto una realidad por otra

El que puso el brazo

en un vientre preñado sabe la urgencia de la vida que allí palpita

Todo es sagrado

Está acostada, mueve los oídos al sonido de los pasos

Se levanta. Ya no huye

La séptima bala

Se empina con el impacto. Cae y patalea

Tan pequeño es el cerebro del caballo

El ojo parpadea y llora

Es real, no es esto en absoluto: un poema

En su ojo la lágrima

por tener algo que hacer, avanza y cuenta

uno por uno, siete agujeros

y un asco sin resignación por toda la naturaleza

Y por el hombre, pastor de la vida y de la muerte

III

De vuelta de Paso de los Toros trae cal para los árboles

balas del 38, vino, cerveza, pan negro

una pala de pozo, un lazo y veneno para hormigas

Dos yeguas moras custodian el cadáver ya desollado

Las ensillaba el abuelo, que murió hace más de quince años

pero presente en todo lo que aquí se hace

Falcão no mira a nadie a la cara

Nadie mira a Raul Falcão a la cara

A caballo, en el campo, más tarde

Pedro dice que no se mata por piedad

Que matar por piedad es como sangrar a una oveja y preocuparse

Ella se desangra y sigue viva, mirándote

dice sin apartar la vista del horizonte

Así que esto es todo, resignación e indiferencia

Nunca pude con la indiferencia

«Le gardien du troupeau chante tout doucement 

tandis que lentes et meuglant les vaches abandonnent 

Pour toujours ce grand pré mal fleuri par l’automne» 

Para siempre, cuando van a los mataderos, van para siempre

como nosotros iremos a su debido tiempo

Y ese, el de Pedro Leoncio

fue el único y último comentario de lo sucedido

4

Río de Janeiro, 1982 

Es un peculiar lector de poesía

Solo se interesa por algunos poemas de unos pocos poetas

Y es raro que el poema elegido permanezca entero en él

apagado por el relámpago de aquel verso único que lo captura

Habiendo conocido la fuerza de esa experiencia leyendo

está decidido a repetirla también escribiendo

Persigue la centella, el rapto repentino

de la vida por el lenguaje

No le interesan los poetas

Leer lo que se escribe sobre ellos y sus obras

es para él cometer una especie de sacrilegio

¿Para qué disecar la estructura de un poema

contextualizarlo en la vida del autor y en la galería del idioma

ponerle un ismo, si lo que vale está allí, en sí mismo?

Sí, se sabe

Hay una industria alrededor del verso

guiando la voz después de ser oída

que también es conocimiento

Pero para él hay más en lo que desconoce de Safo de lo que sabe sobre Rimbaud

O Vinícius

La Literatura, es decir, la suma de sus lecturas esenciales

resiste a ser un todo definido y definitivo

Pensar en un contexto poético brasileño

restringir el poema a su lengua

le parece lo mismo que reducir un hombre a su especie

Si termina aprendiendo idiomas

no lo hace a través de estudios sistemáticos

(como la lógica, la gramática lo tortura)

sino a través de la poesía y con un diccionario

En otras palabras

si aprende una lengua es para leer poemas

Traduce para tomar posesión

Es un proceso de revelaciones

A menudo, en el primer entendimiento

turbio y dudoso

la impresión es de acercarse tanto

al origen del verso en la mente del autor

cuanto del silencio donde las palabras surgen

Aprender un idioma a través del poema

remite al silencio donde nacen las palabras

que es el mismo de la poesía

[trad. Rafael Courtoisie]

10  

Escribe incluso cuando nada tiene sentido

Y busca lo que, en principio, ignora si puede ser dicho

Mucho más allá de su falta de dominio del lenguaje

Ensaya sin estilo alguno o tono de voz adecuado

La fuente del pensamiento la ha secado un silencio

que se reaviva en cuanto no encuentra las palabras

Extraño que irradie algo, es una esencia y no dura

 

11  

Vive sin dinero para comprar los libros que le gustaría

Así que, cuando puede darse el lujo de uno

espera el momento en que está vacío, en blanco

y más abierto al mundo

Todo un ritual interior

Llega al final de la tarde y en ayunas

Es importante que la poesía lo alcance con el nuevo poeta

desaguándo

Que haga crecer versos repentinos o diseñar esbozos

en un sólo gesto de trazo continuo sobre la página en blanco del libro recién

abierto

Un solo gesto suavemente exhalado

 

12   

San Giorgio, 1988

Recuerdo que el olor de albahaca

repelía el olor marino y planeaba sobre un mar plano

de plata

Vino negro en garrafas de tres litros

y aceitunas verdes con hueso

Los guijarros lisos y redondos en la playa sin arena

La falta que hacía de un embarcadero en la ensenada

Se sumergía para enganchar el ancla

de cada velero que venía de Stromboli

en argollas fijadas a las rocas del fondo del mar

Le llamaban Marocchino, por el moreno del sol

y, dicho por Don Turi, el día en que nos conocimos,

istu caruso ave a etati du tempu vecchiu

Sicilia de mujeres inquietas, aterciopeladas y maduras

que guía el zodíaco y el sudor amargo

Un zodíaco que gira más cerca de la montaña que del cielo

Sicilia

por nosotros enternecía su mirada sobre cada cosa

 

34

Desde el primer poema

trata de captar el gesto con el lenguaje

Aunque la palabra en el papel

sea por naturaleza una herramienta estática

hacer del verso una fuerza vital ante la mirada

es el desafío al que aquí se enfrenta

De ahí que muchas piezas resistan el acabado

y transmitan una coreografía tan incompleta

como en continua transformación

En cuanto al contenido

la vida solo resiste en el papel si lleva en sí el misterio

Conocimiento que lleva a lo desconocido

como componente interno y externo

al mismo tiempo

Visto así, lo real en esta poesía

tal vez sea sólo una astilla, una grieta a lo inaccesible

 

35

Al final, si no es capaz de penetrar en lo no dicho

ni crear una poética de lo innominado

como pretende en tantas épocas

en que el silencio lo confronta con los límites de su voz

al autor de estos poemas al menos le queda haberlo intentado

En cuanto a mí, que con él fui otros, siendo siempre nadie

no saber lo que se ha logrado hace que todo sea vago

Hay un caos turbio

que sólo a veces, de paso, parece cristalino

 

36

La poesía no tiene nada que ver con las palabras

Estoy seguro de ello

Las palabras son un medio rudimentario de transmisión

de algo que está más allá del alcance del pensamiento

El poema hace gravitar esta distancia

La atrae, pero no la incorpora.

Se ha dicho que escuchar por primera vez

el nombre de lo que será el pájaro

hace que el pájaro

no vuelva a ser ya nunca el mismo

Por aproximación

la poesía sería lo que se pierde para el nombre

Hay un significado allí, pero no sabes cuál

Excepto que la pérdida nutre

* Al final de la entrada aparece la versión original en portugués


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THOMAZ ALBORNOZ NEVES (Sant’Ana do Livramento, Brasil, 1963). Años antes de ser publicado ya viajaba por el interior de Brasil, Sudamérica y Portugal leyendo sus poemas. Estudia Derecho e Historiografía Literaria. Participa activamente en la revista Poesia Sempre. Ha publicado los libros de poesía, Renée (1985), O sono (1989), Sol sem imagem (1996), Exílio (2008), Versos para poemas não escritos (2015) y No capuz do olhar (2018). Su obra ha sido traducida al español por Blanca Varela, Rafael Courtoisie y Rodolfo Alonso. Actualmente, vive del campo en la frontera entre Brasil y Uruguay.

RAFAEL COURTOISIE (Montevideo, Uruguay, 1958) es un poeta, narrador y ensayista miembro de la Academia Nacional de Letras de Uruguay. Ha recibido numerosos premios y ha publicado, entre muchos otros, Antología inventada (2020, Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma).

tan editorial

Idealizada por Thomaz Albornoz Neves, a chancela tan ed. reúne títulos  de autores cisplatinos e afins. São obras de fotografia, arte, poesia, ensaio e relato escritas em português e espanhol (com alguma pitada de portunhol). O empreendimento é solitário, sazonal e sem fins lucrativos. Os livros têm a mesma identidade gráfica e são, na sua maioria, ilustrados com desenhos do editor. A tiragem varia entre 75 e 300 exemplares numerados.